Pero se olvidó de coger más aire en su afán por desvelar el misterio y súbitamente sintió una fuerte presión en los pulmones que le recordaron su condición de mortal. Cuando fue consciente de ello quiso salir a la superficie, pero braceó torpemente y su boca se abrió pronto comenzando a tragar agua...
...Sonó un estruendoso trueno de aquellos que producen las repentinas tormentas de verano. La lluvia caía sobre él en forma de enormes y pesadas gotas y lo despertó sobresaltado, asustado y desconcertado sobre lo que pasaba. Le costaba respirar y su ritmo cardíaco estaba alarmantemente acelerado. Se levantó de la silla de un salto. El libro, que hasta entonces reposaba en su regazo, salió disparado por el impulso y cayó cerrándose unos metros delante de él, casi en el mismo lugar donde estaba clavada la caña.
El fuerte viento que se levantó hacía bailar la punta de la caña violentamente. Sobre las aguas del río, agitadas por el viento, se reflejaban fantasmales rayos de sol de aquellos que se cuelan entre las nubes negras de la tormenta. Estos reflejos lo cegaron y aumentaron más aún su desconcierto.
Photo Sharing and Video Hosting at PhotobucketSe llevó las manos al pecho. Quiso toser pero no le llegaba el aire a los pulmones y en su desesperación corrió hacia el río y se lanzó al agua de cabeza, en dirección a aquella luz, sin comprender porqué lo hacía.
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